El Soto de Roma, propiedad de los Reyes Nazaríes de Granada, paso a formar parte de los bienes directos de la corona después de la toma de Granada. Durante 300 años estuvo en manos reales, regalándosela Carlos III a Ricardo Wall en 1756. En 1767 empezó la colonización de la finca. En 1777 volvió a manos de la corona, pasando luego a Manuel Godoy. Al volver de nuevo a la corona, en 1813 las Cortes donaron la finca a perpetuidad al Duque de Wellington.
En el Centro de esta enorme finca existía una zona donde se acumulaba mucha agua llegando a ser un pantano en ocasiones debido a las perdidas del acuífero de la Vega que aun hoy sigue funcionando de igual forma pero a menor escala, se encontraban dos alquerías, Alquería de la Fuente y Alquería de los Vaqueros, que posteriormente darían lugar a Fuente Vaqueros.
Internacionalmente se la conoce por haber sido el pueblo natal de Federico García Lorca, en 1898.